✍️ Introducción
La correspondencia entre Dolores Valdés Fernández y Josefa García Segret constituye una fuente excepcional para el estudio de la represión franquista y de las formas de comunicación desarrolladas en contextos de vigilancia. Estas cartas no solo reflejan la continuidad de los vínculos personales tras la experiencia carcelaria, sino que permiten analizar las estrategias discursivas utilizadas para expresar ideas políticas en un entorno marcado por la censura.
La carta que se presenta a continuación muestra con claridad el uso de un lenguaje simbólico y codificado, en el que referencias aparentemente cotidianas adquieren un significado político preciso.
📜 Texto de la carta
Mi querida amiga Dolores:
Ya comprendo cuantos deseos tendría de recibir la mía, esperando saber la residencia, en la creencia de que quedé en Compostela, según la intención que tenía. Pues he vuelto de nuevo a echar aquí otra temporada, ya que el nuevo tratamiento todavía no me lo aplican.
Esperaré que los mundo jugando a las fuerzas dé vuelta a la cara y careta de sonrisas, y entonces podamos caminar con luz que ilumina. Comprendo que tiene muchísima razón amiga mía. Es bien lamentable que a los hijos (1) de Isabel les de por retardar, lo que no tiene retardo posible es la marcha de la vida.
Cuánto más hubiera ganado en simpatía poniéndose al frente desde el primer momento, sino los guías; derrumbando la casona (2) que en nuestro lar (3) solo es germen de bicharrería y levantando en su lugar una linda casita (4). Ellos antes que nadie debieran cruzar los mares, sembrando en nuestro lar la simpatía, pero por temor a que predominara aquello (5) de Rosina, dejaron pasar el tiempo, rechazando las consideraciones que la otra les hacía, perdiendo así la ocasión propicia, mientras, claro está, todas las miradas van hacia aquella prima que es la que empuja y saca la espina.
Yo como usted, lamento con toda el alma que sean tan remisos en traernos aquello que nos pertenece, porque nos pertenecía. Nunca, nunca hubiera creído que fueran tan torpes y tuvieran tan poca vista. Bien comprendo que todo lo hacen para evitar que se extienda Rosina, pero querida amiga, es francamente doloroso que por temor a que el agua lo inunde, dejen que el fuego consuma la finca.
Comprendo su decepción, yo también tengo la mía.
Gracias, ya sé que usted no olvida las escaramuzas, bajas e indignas, de que me han hecho víctima esa bandada de avispas que en todos los campos abundan y solo se dedican a elaborar la acechanza y la intriga. Les estorba todo lo que no sea nocivo y no haga liga, para arrastrarse a los puestos y colocarse en las cimas.
Demasiada cuenta me doy de que la maldad y la envidia son las peores compañías, y por desgracia, en esta odisea penosa de mi vida, tropiezo constantemente con ellas.
Sigamos, sí, subiendo la gran cuesta, encorvada la espalda, cargada de desengaños; sigamos amiga mía, surcando el sendero. Porque estoy segura de que recibirán el fruto las generaciones futuras, y ellas sabrán agradecerlo y hacer justicia.
Y ahora, mi buena amiga, dígame ¿va a tardar tanto como en enviarme su misiva? Espero que no.
Reciba afectuosos recuerdos de María y familia, con un apretado abrazo de su amiga
Josefa
🧠 Claves de lectura e interpretación
La carta presenta un lenguaje deliberadamente metafórico, que responde a la necesidad de evitar la censura. Términos como “casona”, “casita” o “familia” no deben interpretarse en sentido literal, sino como referencias políticas codificadas que permiten aludir a la situación de España y al contexto internacional.
Este tipo de escritura revela una estrategia consciente de comunicación, en la que el mensaje se construye a través de símbolos compartidos entre emisora y destinataria.
🔐 Lenguaje cifrado y contexto político
Las referencias incluidas en la carta permiten identificar con claridad los elementos a los que alude:
- “los hijos de Isabel” → el Partido Laborista británico
- “la casona” → el régimen franquista
- “nuestro lar” → España
- “la casita” → la República
- “Rosina” → el comunismo soviético
Estas claves evidencian la preocupación por la evolución política internacional y por la posible restauración de un sistema democrático en España, en un contexto marcado por la incertidumbre de la posguerra.
🧵 Experiencia personal y conflicto interno
Junto al análisis político, la carta refleja una dimensión profundamente personal. Josefa expresa el desgaste emocional provocado por la represión, la desconfianza y las tensiones dentro de los propios entornos políticos. La referencia a la “intriga” y a la “maldad” pone de manifiesto los conflictos internos que afectaron a muchas personas represaliadas en la posguerra.
✍️ Escritura como resistencia
La carta debe entenderse también como una forma de resistencia. A través de la escritura, Josefa no solo mantiene el vínculo con Dolores, sino que construye un espacio de reflexión y de afirmación personal frente a un contexto adverso. Esta dimensión conecta con otras formas de escritura carcelaria, como las memorias de Dolores Valdés Fernández, donde la palabra se convierte en herramienta de supervivencia y memoria.
🧭 Conclusión
La correspondencia entre Dolores Valdés y Josefa García Segret constituye una fuente de gran valor para comprender la vida en la posguerra y las formas de resistencia desarrolladas por las mujeres represaliadas. A través de un lenguaje codificado, estas cartas permiten acceder tanto a la dimensión política como a la experiencia emocional de quienes vivieron bajo el franquismo. Su conservación y estudio resultan fundamentales para reconstruir una memoria que durante décadas permaneció silenciada. La dimensión pública de la relación entre ambas republicanas, se refleja en homenajes como el celebrado en Tomiño.
📍Nota
La experiencia de Dolores Valdés, documentada a través de sus escritos, ha sido posteriormente reconocida institucionalmente como parte de la represión franquista.
👉 Reconocimiento institucional
Autor: Juan Amador Álvarez Vázquez
Investigador independiente y custodio del archivo de Dolores Valdés Fernández
Editor de sus memorias y responsable de doloresvaldes.com
